El alfabeto latino

Publicado: 18 noviembre, 2012 en Latín

El alfabeto del latín procede del de los etruscos, pueblo hegemónico en la península Itálica entre los siglos VIII y V a.c. Los etruscos lo habían tomado del alfabeto que usaban los griegos occidentales establecidos en Cumas, una de las colonias griegas más antiguas del sur de Italia. Constaba, en el período clásico, de veintitrés letras, dos de ellas (y y z), añadidas tardíamente para la transcripción de vocablos tomados del griego.

El alfabeto latino

El alfabeto latino

 

PRONUNCIACIÓN CLÁSICA

La tradición en España para la pronunciación del latín es la pronuntiatio restituta o pronunciación restituida, es decir, la que los lingüistas consideran que era la pronunciación del latín clásico. Conocer la pronunciación real es indispensable para trabajar con la gramática histórica del propio latín, del español e incluso del protoindoeuropeo. Esta pronunciación se opone a la pronunciación del latín eclesiástico o italiana.
Es posible establecer con exactitud la pronunciación antigua del latín gracias a los principales testimonios siguientes:

  • La ortografía latina, sobre todo en sus variaciones de la norma.
  • La pronunciación de las lenguas romances que dan testimonio del último desarrollo del latín hablado.
  • Los datos sobre la pronunciación transmitidos por los gramáticos y demás autores latinos.
  • La transcripción de las palabras latinas que se introdujeron en otras lenguas.

Apoyándonos en estas fuentes podemos establecer las principales reglas de pronunciación del latín en el período clásico (siglo I a. C.).

Sistema vocálico

El sistema vocálico del latín es prácticamente idéntico al del castellano: cinco fonemas vocálicos propiamente latinos (a, e, i, o, u) y uno proveniente del griego (y). Hay que indicar, sin embargo, que en realidad había dos subsistemas o series paralelas de vocales largas y de vocales breves que se representaban con las mismas letras. En los libros de lengua, la cantidad larga se indica mediante el signo (-) encima de la vocal correspondiente, y la cantidad breve, mediante el signo (˘). Normas de pronunciación:

  • a: siempre es abierta y central (casa, fama).
  • e/o: siempre son medianas, más bien cerradas que abiertas (ego, mos, res).
  • i: puede ser vocal (sitis, finis) o semiconsonante (ius, maior).
  • u: puede ser vocal (mus, ludus), semivocal (laus, causa), o semiconsonante (uir, uiuus). La v: es una grafía convencional adoptada modernamente para señalar la semiconsonántica (uinum, inuentum, uarius).
  • y: (reproducción latina de la ípsilon griega ) se pronuncia como la francesa (perystilum, pyra).

Diptongos

En el período clásico, solo quedaban en latín tres diptongos propiamente dichos: ae (caelum, Caesar), oe (poena, moenia) y au (taurus, aurum). Además aparece eu en algunos monosílabos (neu, heu) y en términos de origen griego (Europa). Todas las demás agrupaciones de vocales son hiatos.

Sistema consonántico

En la época clásica, el latín tenía quince fonemas consonánticos, todas se pronuncian igual que en castellano salvo:

  • c: se pronuncia siempre como el sonido k en castellano, incluso seguida de e, i (cerebrum, circus).
  • g: se pronuncia como en castellano ga, gue, gui, go, gu (genius).
  • h: no se pronuncia (hora, trahere).
  • x: representación del grupo ks y se pronuncia como la x castellana (exitus, examen).
  • z: reproducción latina de la zeta griega (ζ). Se pronuncia como el grupo tz catalán (zona, zelus).
  • s: al inicio de palabrapa es líquida, se pronuncia como en inglés o en francés (spes, studium, scamnum). En los demás casos es sorda.

También existen las grafías dobles:

  • qu/gu: representación de la labiovelar sorda  y sonora donde siempre suena la u (quattuor, unguentum).
  • ch: transcripción de la ji griega (χ), se pronuncia como una k (chaos, chorus).
  • ph: transcripción de la fi griega (φ), se pronuncia como una f (amphora, Pharos).
  • th: transcripción de la theta griega (θ), se pronuncia como una t: (theatrum, thórax).
  • rh: suena como r (rhetor = retor).
  • ll, ss, mm, pp, gg, cc. etc.: siempre se trata de dos consonantes geminadas, excepto rr , que es la representación de la vibrante múltiple (terra, error). Se pronuncian las dos (agger, accentus, uallum, passus, attentus).

 

PRONUNCIACIÓN POSTLÁSICA

La pronunciación sufrió cambios considerables a lo largo del período imperial (siglo I al V d. C.) entre los que destacan:

  • Los diptongos ae y oe se simplificaron a una e larga.
  • La v tomó el sonido de la v francesa como en vivant (la v experimentó un fenómeno de asimilación con la b, denominado betacismo, por ejemplo: berus = verus).
  • Ph se pronunció como f.
  • Ch y th se pronunciaron como c[k] y t sin aspiración.
  • Ti seguida de una vocal tuvo el sonido silbante tsi (salvo después de s, x, t).
  • La distinción entre las sílabas largas y breves fue desvaneciéndose dado que cualquier vocal breve al final de una sílaba acentuada se alargó, mientras que las vocales largas de las sílabas no acentuadas se abreviaron.
  • En el siglo V d. C. la pronunciación de c y de g se modificó delante de las vocales palatales e, i y ae, oe. C se pronunció como ch (fuera de Italia ts); y g, como la i consonántica (en italiano giro).

LATÍN ECLESIÁSTICO

Los principales datos de esta pronunciación del latín postclásico sobreviven en la pronunciación que se hace del latín hoy en día en las ceremonias religiosas realizadas en la Ciudad del Vaticano, Italia. La llamada pronunciación italiana sigue siendo ampliamente usada por la Iglesia Católica Romana y el canto litúrgico.

  • Los diptongos ae y oe se simplifican a una e (‘cælo’ = che-lo, y ‘pœna’ = pe-na).
  • La j es semiconsonante, y tiene el valor de la y en español (‘Alleluja’ = Al-le-lú-ya y o ‘Jesu’ = Yé-su).
  • La q seguida de u se pronuncia ku. La u nunca es muda como en español.
  • La g seguida de e o i, tiene un sonido suave, como el de nuestra ll (‘regina’ = re-lli-na).
  • La g seguida de n suena como la ñ española (‘regnum’ = re-ñum).
  • La h tiene dos valores en el latín eclesiástico. Los alemanes la pronuncian como una j española muy suave; mientras que los italianos la consideran muda (‘hodie’ = ó-die).
  • La c seguida de e, i, æ y œ, se pronuncia como la ch nuestra (‘cælo’ = che-lo, ’sanctificetur’ = sanc-ti-fi-che-tur).
  • Las consonantes dobles no se simplifican, sino que se pronuncia ambas (‘dimittimus’ = di-mit-ti-mus). Las excepciones son la doble c seguida de e o i, que se pronuncia c-che o c-chi (‘ecce’ = ec-che); la sc seguida de e o i, que se pronuncia che (‘descendit’ = de-chén-dit); y la ph y th, cuyos sonidos son, respectivamente, f y t.
  • La letra t seguida por i + a, e, o, u, toma un sonido complejo ts (‘tentationem’ = ten-ta-tsió-nem).
comentarios
  1. […] El español usa el alfabeto latino. Las vocales pueden tomar un acento agudo, y está la letra adicional ñ. Al deletrear palabras en […]

  2. dannymindiola dice:

    bacan

  3. dannymindiola dice:

    gracias
    por
    todo
    mil
    gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s